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jueves, 12 de abril de 2012

Fernando & Vicente Roscubas







Ayer, en la Galería de Arte Juan Manuel Lumbreras, los hermanos Fernando y Vicente Roscubas inauguraron la exposición “Lo mejor es que Ernesto siga como está“. Un efectista enunciado con forma de chistera de mago que oculta al público lo que esconde y hace crecer la expectación por lo que va a ver. Una sentencia, asimismo, que nos acerca a un naturalismo un tanto lejano al costumbrismo aburguesado con esos matices de élite que -en ocasiones- acompañan al concepto cosificado de “lo artístico“, y que sirve de anzuelo para aproximarse a la globalidad de sus trabajos, y luego desmenuzarlos.


Se hablaba ayer en los corrillos del tinte más serio y menos irónico que ha adquirido esta exposición frente a anteriores muestras. Quizá porque su gestación ha sido larga y compleja. En todo caso, deja ver de forma sutil pero definitoria los escrupulosos procesos conceptuales, creativos y de producción. Hablamos de unos trabajos minuciosamente desarrollados y precisos bajo su naif apariencia en ocasiones -en los formatos más pequeños, sobre todo-. Una pulcritud extrema que esconde el papel plegado en esos aparentes “canutillos”, acomodados uno a uno sobre la superficie vertical que, después, encerrada, y unida al resto del conjunto, conforma el desfile de las cuadradas paletas abstractas llenas de color que serán las encargadas de vestir, hasta el 18 de Mayo, las paredes de la galería.



A lo largo del paseo por las dos plantas en las que se ubica la obra hay un concepto que nos persigue y que nos dicta la manera de sentir cada una de las piezas. El concepto de textura. La textura de los papeles plegados. La textura de los deliciosos collages. La textura de la madera de los dos tótems de potente reverbero gracias a la luz reflejada en las pulidas láminas que conforman cabezas humanas de estilizada presencia, vigilantes, atentas… Son sus mundialmente famosas esculturas las mismas que observan sin decir y que exigen su protagonismo a través de la imponente sombra que proyectan y que se confunde y sobrepone con la del paseante. En definitiva, un trabajo digno de elogio presentado de forma exquisita y que, alejado de todo tipo de dramatismo, invita a ver la parte más coloreada de la vida.






















Texto: Javier Ubieta

7 comentarios:

  1. Quisiera poder disfrutarla 'en vivo' pero no siendo así me vale leerte -porque no he visto hasta la fecha quien pueda describir mejor con palabras, imágenes, sonidos y por supuesto letras. Adoro tus crónicas.

    Un beso, muy fuerte.
    Humming

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  2. Un millón de gracias.
    Un beso enorme,
    J.

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  3. Soy Inés Intxausti. Acabo de llegar a casa del Hospital donde he estado con mi aita y me encuentro esto...pero Javier! Esto es una verdadera obra de arte....Qué tú te pasearas por Lumbreras ayer con la cadencia de lo inesperado y hoy tengamos estas palabras y estas fotos....Creo que la Galería debería de tenerlas también. De hecho han descuidado su web desde el 2009 y nada mejor para el trabajo de los Roscubas que este artículo tuyo y esas fotos-detalle...es fantástico. Te lo agradeceré siempre. Me gustaría enviárselo (dime cómo lo hago) y compartirlo en FB...Estoy arrobada de honor y justicia poética. Ayer fue un gran día porque puede comprobar lo que sospechaba: que eres un hombre inteligente y sensible. Y que te gusta disfrutar de la vida en su dimensión estética...Te mando un beso enorme!

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  4. Magnífico Trabajo amigo Javier!!!!
    Ramón Tormes

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  5. Excelente visión de la muestra de los Roscubas y de las fotos que has captado. Un texto notable.Ayer nos conocimos a través de Inés Intxausti. Saludos,

    Amparo Ruiz

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  6. Tiene una pinta fenomenal. ¡Gran crónica, Javier!
    Abrazos

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